Para mi entierro quiero margaritas, de color neón. No, no es ninguna locura. Vos no sabés que me faltan colores, no me conocés.
No me gustan las flores, las detesto. Pero ¿a quién le va a importar cuando me haya muerto? No quiero ninguna sepultura, quiero que mi cuerpo se haga cenizas, no pido que me lleven a un lugar en específico. Solo pido que me tiren en Julio porque es mi mes preferido. No me lloren, aunque es posible que no me extrañen.
No quiero marchas fúnebres, quiero que suene algo de rock, algo divertido. ¿Por qué? porque no tuve mucha diversión, no me reí lo suficiente, creo más bien que lloré demasiado y no sería justo convertir mi muerte en otro trágico momento.
No quiero velorios. No quiero que me recuerden. No quiero que digan la excelente persona que fui, porque serían mentiras.
Sólo déjenme ir, está bueno partir. El frío es distinto, la soledad es acojedora. Ya no tengo que ver o pensar en mi misma. No necesito cubrirme con una sonrisa, estando acá soy libre.
Te pido perdón, por saber que nunca fui lo que querías, lo que deseaste. Pido perdón a la gente que tuvo que soportarme, pero a su vez les agradezco.
Tal vez cinco minutos antes de mi muerte pido algo caliente, quisiera despedirme así. Píntenme los labios del color de neón, sáquenme lo desagradable y déjenme reluciente. No es malo renacer en la muerte, pero apúrense que el frío mortuorio se acerca.
lunes, 1 de abril de 2013
Hipersensible
Me da tanto miedo olvidarme de mi misma, me asusta caer en un vacío sin salida. A veces lloro pensando en que todas mis peores pesadillas se hacen realidad. Siento frío, la caída duele y es absurdo creer que todo va a mejorar.
Mientras llueve yo escribo, mi sonrisa se ha convertido en mueca y el tiempo...el tiempo ya no lo mido. Estoy en un estado de insomnio constante. Siento el latido de mi corazón retumbar por sobre el ruido del motor de mi ordenador.
Cuento cicatrices, tengo varias. Heridas de guerra tal vez.
En mi mente tengo mil cosas dando vueltas, tu nombre, tu actitud, mi forma de ser cuando hablo con vos. Mi propio impedimento en abrir mi horizonte.
Vuelvo a contar mis cicatrices, se sumó una más. Siento frío. Tengo sueño.
He encontrado en las sombras a un amigo incondicional, un amante exigente, un capricho soportable. Es algo así como la forma denigrante de mi misma. Mi mejor sombra, mi mejor perdición, quizá estoy enferma, pero mi interior me va llevando lejos de acá. Tal vez es mi inconsciente, tal vez es que necesito un cigarrilo aun sabiendo que no sé ni puedo fumar. Tal vez necesito que me digas que me querés, que todo va a estar bien y que lo malo no dura para siempre; tal vez necesito oir tu voz, tocar tu mano, sentirme viva a partir de vos. Me da miedo. Me asusta y lloro.
Llueve, y el ruido de la lluvia es mejor que cualquier otra cosa que pueda ver, supongo que tiene que ver con que siento algo.
Cuento las cicatrices, tengo varias. Pero contarlas es mejor que ver como avanzan las horas, lentas, amargas, esperanzadas.
Cuento cicatrices, tengo muchas. Y hoy se han sumado nuevas...
Mientras llueve yo escribo, mi sonrisa se ha convertido en mueca y el tiempo...el tiempo ya no lo mido. Estoy en un estado de insomnio constante. Siento el latido de mi corazón retumbar por sobre el ruido del motor de mi ordenador.
Cuento cicatrices, tengo varias. Heridas de guerra tal vez.
En mi mente tengo mil cosas dando vueltas, tu nombre, tu actitud, mi forma de ser cuando hablo con vos. Mi propio impedimento en abrir mi horizonte.
Vuelvo a contar mis cicatrices, se sumó una más. Siento frío. Tengo sueño.
He encontrado en las sombras a un amigo incondicional, un amante exigente, un capricho soportable. Es algo así como la forma denigrante de mi misma. Mi mejor sombra, mi mejor perdición, quizá estoy enferma, pero mi interior me va llevando lejos de acá. Tal vez es mi inconsciente, tal vez es que necesito un cigarrilo aun sabiendo que no sé ni puedo fumar. Tal vez necesito que me digas que me querés, que todo va a estar bien y que lo malo no dura para siempre; tal vez necesito oir tu voz, tocar tu mano, sentirme viva a partir de vos. Me da miedo. Me asusta y lloro.
Llueve, y el ruido de la lluvia es mejor que cualquier otra cosa que pueda ver, supongo que tiene que ver con que siento algo.
Cuento las cicatrices, tengo varias. Pero contarlas es mejor que ver como avanzan las horas, lentas, amargas, esperanzadas.
Cuento cicatrices, tengo muchas. Y hoy se han sumado nuevas...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)